La curiosidad mato al gato….y un niño de 13 años debe aprender a contener la suya
Al cabo de un rato de paseo esa noche, me separe del grupo, me acerque a ella y le susurre al oído:
-E….., te encuentras bien?
– Si claro, porque me lo preguntas?
- Me refiero a salud que si te encuentras bien o te pasa algo, tu tranquila que yo no voy a decir nada
– Que va, estoy fenomenal, además, (con voz coqueta) ya sabes que el verano me sienta bien. Porque me lo preguntas?
- Es que veras.. antes, al salir de la heladería que me cogiste la cintura y te puse la mano en la espalda….. (con voz de preocupación) note como que se te había salido un hueso…. a mitad de la espalda…
Ella me miro a los ojos, y una sonrisa se fue dibujando en su cara, cada vez mas amplia…
– Gracias por preocuparte de mi salud.
Ese “hueso” que se me ha salido…. es el cierre del sujetador! Pero (con voz susurrante) si quieres comprobar que mi “hueso” y yo estamos bien de salud…ahora cuando se despisten los demás nos acercamos a la playa…..Y diciendo eso se adelanto a donde estaban las demás chicas de la pandilla mientras se volvía sonriendome con esa sonrisa picara de quien se sabe con los ases en su manga.